La asociación San Pedro Alcántara 1860 insiste ante los organismos competentes para que se protejan los restos arqueológicos que permanecen al descubierto y sin protección desde hace más de dos años.

En esta ocasión las solicitudes se envían a la Dirección General de Cultura de San Pedro Alcántara, Dirección Territorial de Cultura de Málaga y Acosol.

 

EXPONE:

             Que el pasado 18 de julio la Delegación Territorial de Cultura en Málaga dictó una resolución en la cual rechazaba el proyecto de trazado de un colector de aguas residuales en el entorno del BIC de la basílica paleocristiana de Vega del Mar. En la misma también se indicaba la necesidad de aportar arena para cubrir los restos arqueológicos al descubierto en el lugar.

            Que en una reunión que tuvo lugar el pasado 3 de septiembre, entre miembros de San Pedro Alcántara 1860 con el consejero delegado de Acosol y un ingeniero de la misma empresa pública, en la cual expusieron una propuesta de nuevo trazado, se indicó, por parte de nuestra asociación, que Acosol podría colaborar, con Ayuntamiento y Consejería de Cultura, con sus medios técnicos para la aportación de arena, a lo cual respondió afirmativamente el consejero delegado, sr. Cardeña.

            Que hasta el momento no se ha efectuado esa actuación.

SOLICITA:

            Que se coordine la aportación de arena entre la Tenencia de Alcaldía de San Pedro Alcántara y la Dirección Territorial de Cultura de Málaga, teniendo en cuenta que pueden contar con los medios técnicos de Acosol, para ocultar los restos arqueológicos del talud de la duna de Vega del Mar y los muros al descubierto en la parte superior de la duna, para lo cual remitimos solicitud a los tres organismos citados.

San Pedro Alcántara, 10 de octubre de 2018

 

 

 

Planimetría de síntesis. Memoria preliminar de georradar. Arastipi para Acosol.

La Asociación San Pedro Alcántara se opone a la actuación prevista por la empresa pública Acosol, para incluir en el entorno del Bien de Interés Cultural de Vega del Mar, basílica y necrópolis, el colector de aguas residuales que actualmente discurre por la playa, así como construir una denominada “senda litoral”, ya que el estudio de georradar efectuado por una empresa especializada ha localizado bastantes huellas de construcciones en el subsuelo actual.

Además, hace algunas consideraciones generales sobre este yacimiento y el cercano de las termas de Las Bóvedas, al estimar que debe enmarcarse en la situación general de tan relevantes muestras del patrimonio histórico. Por lo cual, la administración municipal y autonómica deben coordinarse para la limpieza sistemática de estos relevantes bienes patrimoniales y la restauración de bastantes elementos deteriorados.

Al mismo tiempo, reitera su denuncia sobre la existencia de numerosos restos cerámicos y de otro tipo en la ladera sur de la duna, junto con agujeros presuntamente debido a expoliadores.

Para ver el comunicado general expuesto pinchar en el enlace:

BasilicaExposicionGeneralRVerde

Aparte de la exposición, común para los tres organismos siguientes, éstas son los solicitudes concretas para cada uno de ellos.

A Acosol:

  1. Que no se incluya el colector ni la senda litoral en el entorno del BIC de Vega del Mar.
  2. Que se nos informe de las medidas tomadas al respecto.

A la Delegación Territorial de Cultura de Málaga:

  1. Se amplíe el entorno del BIC de Vega del Mar, con la incorporación de los descubrimientos de 1991 y se protejan los restos arqueológicos actualmente al descubierto en el lateral sur de la duna, comunicado a esa Delegación el 3 de agosto de 2017 y reiterado el 13 de junio de 2018, constituyendo un retraso injustificable ante el riesgo de expolio.
  2. No se permita la instalación del colector y senda litoral en el entorno del BIC por parte de Acosol.
  3. Que se nos informe de las medidas tomadas por esa Delegación.

A la Dirección General de Cultura y Patrimonio de San Pedro Alcántara:

  1. Que esa Dirección General se manifieste en contra de incluir el colector y senda litoral en el entorno del BIC de Vega del Mar.
  2. Que inste a la Delegación Territorial de Cultura, y coordine con ella, la ampliación del BIC a los terrenos donde hubo hallazgos en 1991 y se protejan los restos arqueológicos actualmente al descubierto en el lateral sur de la duna, ante el evidente riesgo de expolio.
  3. Que se limpie de maleza el entorno del BIC (bosque de eucaliptos).
  4. Que se restauren tumbas y otros elementos deteriorados de la basílica-necrópolis.
  5. Que se nos informe de las medidas tomadas por esa Dirección General.

Moneda Cerro Colorado

A mediados del siglo XIX los trabajos agrícolas desarrollados en la colonia de San Pedro Alcántara aprovecharon sillares de antiguas construcciones enclavadas en el Cerro Colorado para abancalar esta colina, situada a caballo entre los municipios de Marbella y Benahavís.

Siglo y medio después, el uso turístico había reemplazado al agrario, y en 1999 maquinaria pesada amesetaba Cerro Colorado, rebajándolo cinco metros de altura y destruyendo de forma irreparable uno de los asentamientos prerromanos con más interés de la costa occidental malagueña. A pesar de que desde 1996 se sabía, por las indagaciones arqueológicas previas a la construcción de la autopista de peaje AP-7, de la presencia de un oppidum (poblado fortificado en altura).

La asociación Cilniana denunció en mayo de 1999 la destrucción del yacimiento. Y en los años 2004 y 2005 la Consejería de Cultura, ante la pretensión de urbanizar la zona, realizó excavaciones que condujeron en 2007 a la incoación de expediente de Bien de Interés Cultural de Cerro Colorao (sic), y su declaración como tal en 2009, tras constatarse la importación patrimonial del lugar.

Actualmente Cerro Colorado se encuentra a 4,5 kilómetros en línea recta del mar, pero hace 2.500 años, cuando comenzó el poblamiento del mismo, estaría a un kilómetro aproximadamente, y el río Guadaiza sería navegable para pequeñas embarcaciones, lo que explicaría el hallazgo de ánforas dedicadas a las producciones marinas y diversos útiles pesqueros.

La cronología del yacimiento se puede dividir en varias etapas. La más antigua iría desde la mitad del siglo IV a. C. hasta la mitad del III a. C. y corresponde a una ciudad mastiena. Los mastienos, coetáneos de los tartesios, ocuparon el espacio comprendido entre el Estrecho de Gibraltar y Málaga.

Una segunda etapa se caracteriza por la ocupación púnica de Cerro Colorado, y se enmarcaría entre los años 237 (dominio cartaginés de la zona) y 206 a. C. (llegada de los romanos). El poblados se reorganiza y una muralla púnica, con un torreón, se superpone a las estructuras mastienas. Los hallazgos de esta época han sido los más abundantes, además de la muralla, con una anchura media de1,60 metros, se excavaron varias habitaciones, encontrándose ánforas, una daga y tres orzas con un tesorillo de anillos, brazaletes, monedas y otros objetos, sobre todo de plata.

De la tercera etapa, desde el 206 a. C. hasta la década de los 80 d. C., en época plenamente romana, los hallazgos fueron escasos, dada la destrucción de los 5 metros más superficiales del yacimiento. No obstante, Cerro Colorado se convierte en un elemento imprescindible para conocer la historia malagueña, en relación con otras poblaciones cercanas de la misma época como Lacipo, en Casares, y Carteia, en San Roque, de la época prerromana.

En enero de 2012 la asociación Cilniana denuncia a los Ayuntamientos de Benahavís y Marbella, dada la confusa delimitación de ambos términos municipales en ese lugar, ante la Consejería de Cultura, por la irrupción de maquinaria en Cerro Colorado que estaría dañando de nuevo el yacimiento.

Obras consultadas:
SOTO IBORRA, Antonio y BRAVO JIMÉNEZ, Salvador (2006), «Cerro Colorado: un asentamiento púnico romano en Benahavís (Málaga)», Mainake, n.º 28, pp. 383-395.
Biblioteca particular de Juan Andrés Gómez Duarte

BRAVO JIMÉNEZ, Salvador y SOTO IBORRA, Antonio (2007), «Cerro Colorado: un asentamiento de época púnica en la costa occidental malagueña», Espacio, Tiempo y Forma, Serie II, Historia Antigua, t. 19 y 20, pp. 399-435.
Disponible en Internet: http://e-spacio.uned.es

Últimamente se ha publicado:
BRAVO JIMÉNEZ, Salvador y otros (2008), «El tesoro de Cerro Colorado. La Segunda Guerra Púnica en la costa occidental malagueña (Benahavís, Málaga», en ARÉVALO GONZÁLEZ, Alicia (coord.), Actas XIII Congreso Nacional de Numismática «Moneda y arqueología». Cádiz, 2007, Madrid, Casa de la Moneda y Cádiz, Universidad de Cádiz, vol. 1, pp. 105-118. Disco compacto.

Maqueta basilica

En el escaparate de la Oficina Municipal de Turismo se muestra una maqueta de la basílica Vega del Mar. Se trata de una reconstrucción idealizada efectuada hace tiempo (una fotografía suya aparece en un libro de arqueología malagueña de la década de 1940), a la que se ha añadido unas palabras del profesor de la Universidad de Málaga Fernando Wulff, que dice, entre otras cosas, que está “considerada la reina de las basílicas paleocristianas de Andalucía”, destacándose lo de reina con letra negrita y cursiva.

Todo perfecto para el interesado en uno de los retazos más significativos de nuestra historia más antigua. Pero hasta aquí hemos llegado, porque al interesado se le tronchan a continuación todos sus intereses, al cortarle la posibilidad de conocer en la realidad las ruinas de la iglesia y su necrópolis.

Porque desde hace un año aproximadamente el Ayuntamiento de Marbella-Tenencia de Alcaldía de San Pedro Alcántara-Delegación Municipal de Turismo-Delegación Municipal de Cultura no tiene organizado un sistema de visitas al ciudadano residente o turista que llega, con toda su buena voluntad e ingenuidad, a la oficina turística local, para conocer los monumentos históricos de San Pedro Alcántara, o después de preguntar por ellos con insistencia en los hoteles de la zona, como nos han confirmado algún trabajador de los mismos.

Y si el interesado, perseverante él o ella, se acerca al bosquecillo de eucaliptos de la Vega del Mar se encuentra con dos vallas de alambre y una de rejas de hierro, cerrados con candados las dos más cercanos a la basílica, con lo cual no puede  verla de cerca ni leer ninguno de sus carteles explicativos.

Si alguien pensaba que el triple recinto de seguridad era para proteger el monumento está equivocado. Las vallas, los candados y las cadenas son para impedir que podamos entrar en el antiguo recinto sagrado, conocerlo y disfrutar de él. Han convertido la basílica en una reina encadenada.

Basilica candado

Bovedas, exterior e interior, 1930

Exterior e interior de Las Bóvedas. Pérez de Barradas, 1930

La inquietud de un ingeniero de la Sociedad Colonia de San Pedro Alcántara, José María Martínez Oppelt, por averiguar algo más sobre los objetos que los obreros de la empresa encontraban en el curso de sus labores en el campo, le llevó a excavar en diversos lugares de la finca durante los años 1915 y 1916.

Los resultados de sus pesquisas se publicaron primero en un artículo de la revista Por esos mundos (reproducido en la sección de Yacimientos arqueológicos de este blog, 18 y 19 de junio de 2008), y posteriormente, en 1930, en una memoria que redactó el arqueólogo José Pérez de Barradas que había acudido a San Pedro Alcántara, a requerimiento de la Sociedad propietaria, para completar los trabajos de Martínez Oppelt.

Pérez de Barradas destacaba tres puntos de interés en el latifundio:

1. Las Torres, en término municipal de Estepona, donde se encontraron los restos de una villa con una termas, varias habitaciones pavimentadas con mosaicos y una cabeza de mármol blanco de gran calidad.

2. Vega del Mar, en término de Marbella, en la orilla izquierda del arroyo del Chopo, donde apareció una necrópolis además de otros restos arqueológicos.

3. Las Bóvedas, también en término municipal de Marbella, en la orilla derecha del arroyo del Chopo, un edificio que  consideró no como unas termas, sino como un depósito de agua elevado para suministro de la ciudad de Silniana (así lo escribía él), tanto para consumo humano como para la industria de salazón.

 Lucernas de Las Bovedas, 1930

Lucernas encontradas en Las Bóvedas. Pérez de Barradas, 1930

En 1930 José Pérez de Barradas volvía a San Pedro Alcántara, para exhumar sistemáticamente la necrópolis de Vega del Mar, al tiempo que descubría la basílica paleocristiana, toda una joya del periodo de transición entre el mundo romano y el visigodo, entre la Antigüedad y la Edad Media.

Este importante hallazgo quizá fuera la causa de que se dejara sin excavar de forma exhaustiva las termas de Las Bóvedas. Sin embargo, como resultado de algunas catas exploratorias se encontraron cerca de ellas depósitos de fábricas de garum, muros de otras construcciones y abundantes tégulas e ímbrices, además de restos de ánforas, trozos de terra sigillata y de cristal, monedas y anzuelos de bronce.

Asimismo, en su alrededor se constató la existencia de un acueducto, dibujado en un plano que puede verse en el artículo de José Luis Casado sobre la ciudad romana de Cilniana publicado en este blog  (sección Yacimientos arqueológicos de este blog, 18 de diciembre de 2009).

Continuará