Mapa Cilniana 

En febrero de 1982 un grupo de personas interesada por la difusión de la cultura local, y en especial por su historia, al frente del cual se encontraba el concejal delegado de Cultura del Ayuntamiento de Marbella Rafael García Conde, sacaba a la luz el número 1 de una revista.

La revista se llamaba, y se llama, Cilniana. Antes la editaba el Ayuntamiento (con alguna laguna temporal llegó hasta el número 7 en 1989) y desde 1996 la edita la asociación del mismo nombre, habiendo llegado al número 21. Todo un logro, dado el carácter comarcal de su contenido y la falta de financiación, en la andadura actual, por parte de organismos oficiales. En la actualidad goza de un bien ganado prestigio académico y es fuente ineludible para el estudio de la costa occidental malagueña.

El número 1 se abría con un artículo de José L. Casado Bellagarza, “Cilniana, ciudad romana”, a modo de explicación y justificación del título de la cabecera. El autor recogía las distintas opiniones sobre la ubicación de dos poblamientos romanos: Salduba y Cilniana, no localizados exactamente por la arqueología, y que según las fuentes clásicas se encontraban entre dos localidades bien identificadas: Suel (actual Fuengirola) y Barbésula (en la desembocadura del río Guadiaro).

Entre esas opiniones son mayoría las de los investigadores que se decantan por situar Cilniana en las conocidas ruinas romanas de San Pedro Alcántara, a uno y otro lado del arroyo del Chopo, que contienen las termas de Las Bóvedas y la basílica paleocristiana de Vega del Mar con su necrópolis, además de diversos restos hallados en sus inmediaciones como acueductos, hornos o factorías de salazón, en una secuencia que abarca quinientos años de ocupación.

Cilniana, ciudad romana. Artículo en PDF

Planos de los restos de Cilniana, según  José Pérez de Barradas:

   Plano general Cilniana Plano general

  Plano entorno Basilica Entorno de la basílica Vega del Mar

Plano entorno Bovedas  Entorno de las termas de Las Bóvedas

Localizacion Bovedas y obras

Comunicado de Opción Sampedreña:

San Pedro Alcántara, 13 de diciembre 2009.

            Este fin de semana fuimos informados por un simpatizante de nuestra formación sobre las obras que se estaban llevando a cabo en una propiedad de Guadalmina Baja, y en donde presuntamente se habrían encontrado abundantes indicios materiales que permitirían apuntar que se está edificando sobre una zona que contiene restos arqueológicos.

             Nos personamos en la referida propiedad con una arqueóloga y un historiador y pudimos comprobar in situ como alrededor de la obra existían montones de tierra procedentes de la excavación realizada, en donde tras un breve examen visual descubrimos restos de tégulas, ánforas y partes cerámicas que podrían datarse de la época romana. Máxime cuando lo descubierto dista tan pocos metros de las conocidas Termas Romanas de Guadalmina.

            A primera hora del lunes procederemos a presentar por Registro de Entrada de la Tenencia de Alcaldía de San Pedro la correspondiente denuncia para saber si la construcción cumple con todos los requisitos que las normas urbanísticas exigen para esa zona de especial protección arqueológica, y para que el Ayuntamiento proceda a inspeccionar y controlar la obra en aras a evitar la destrucción de cualquier resto histórico que allí hubiera. Asimismo enviaremos de forma urgente una carta a la Delegación Provincial de la Consejería de Cultura para que proceda también a tomar las medidas necesarias tendentes a proteger y catalogar cuanto se considere de importancia para nuestro Patrimonio Histórico.

            Quisiéramos pensar que no ha existido ningún tipo de negligencia municipal que haya amparado unas obras que podrían afectar a un yacimiento, quisiéramos pensar también que las otras obras que se están desarrollando por ese entorno cuentan con la estrecha vigilancia de los técnicos municipales de Urbanismo que permitan salvaguardar cualquier resto de importancia que se encuentre, y así no se repita lo ocurrido en años anteriores, donde la dejadez y complicidad de nuestros gobernantes municipales propició la destrucción de nuestro Patrimonio Histórico.

Fotografías de algunos restos encontrados:

Restos Bovedas 1087

Restos Bovedas 1098

Carlos Posac

La Asociación Cilniana aprobó, a propuesta de José L. Casado Bellagarza, en su última Asamblea General, el nombramiento como socio de honor de Carlos Posac Mon, que además de poseer un brillante curriculum investigador es un hombre comprometido con la difusión del patrimonio histórico local y con su protección.

Descubridor de la villa romana de Río Verde, fue director de varias campañas de excavaciones en Vega del Mar (San Pedro Alcántara) y coautor, con Rafael Puertas Tricas, de un libro sobre esta iglesia paleocristiana y su necrópolis.

Curriculum del doctor Carlos Posac Mon:

Nació en Tarragona aunque a los 10 años de edad se traslada con su familia a Melilla. Inicia sus estudios universitarios en la facultad de Filosofía y Letras de Zaragoza para continuarlos, especializándose en la rama de Filología Clásica, en la Universidad Complutense de Madrid.

Tras obtener la cátedra por oposición de Lengua Griega ejerce su trabajo en las ciudades de Badajoz y Ceuta hasta que por concurso de traslado es destinado al Instituto Español de Tánger.

Desde el primer momento compagina su labor docente con su pasión por la Arqueología ya que, cursando el último año de carrera, forma parte del Seminario de Historia Primitiva del Hombre que dirigía el profesor Julio Martínez Santaolalla. A partir de aquí interviene en numerosísimas campañas arqueológicas no solo en España sino también en el norte de Marruecos e Italia. Desempeña el cargo de Delegado Local de Excavaciones Arqueológicas de Ceuta y, gracias a su infatigable trabajo y numerosos proyectos, éstos quedarán fraguados en la creación del Instituto de Estudios Ceutíes y la Sala Municipal de Arqueología de dicha ciudad, futuro Museo Arqueológico. Leer más

Insripcion Petronius

En los años 40 del siglo XX se encontró en la hacienda Guadalmina, de San Pedro Alcántara, una inscripción funeraria romana, grabada en una piedra de mármol de color verde. La conocemos a través de un artículo de la revista del Departamento de Prehistoria y Arqueología de la Universidad Autónoma de Madrid, firmado por María Luisa Ramos, Socorro Viada y Lourdes Roldán, que la tradujeron de la siguiente forma:

“Petronius Priscus era hijo de Petronius Sergianus; al morir éste, aquél le añadió un epitafio en el monumento que ya estaba dedicado a sus abuelos”.

Constituye, junto con la lápida dedicada a la niña Firmana, encontrada en las excavaciones de la basílica paleocristiana de Vega del Mar, un elemento de gran consideración para la historia más remota de nuestra localidad.

Torre de Bovedas, diciembre 2008

Ocurre todos los años por estas fechas.

En diciembre se publica en la prensa la noticia del “rescate del olvido” y “la puesta en valor” de las torres almenaras de la costa malagueña.

Así ha sido en los tres últimos años.

7 de diciembre de 2006: La Demarcación de Costas, dependiente del Ministerio de Medio Ambiente rehabilitará en 2007 un total de 7 torres en la costa de Málaga, entre ellas la de Bóvedas en San Pedro Alcántara. El presupuesto es de 824.307 euros y se adjudicará antes de que acabe el año (2006).

23 de diciembre de 2007: El organismo antes citado ha adjudicado por 907.000 euros la rehabilitación de las 7 torres a la empresa pública Tragsa. Las obras se iniciarán a principios de 2008.

4 de diciembre de 2008: Casi idéntica noticia. La empresa Tragsa, con un presupuesto “superior” a 907.000 euros rehabilitará las 7 torres. El plazo de ejecución es de 15 meses. Las obras han comenzado esta semana.

Los últimos días de diciembre visitamos la torre de Bóvedas, a orillas del sampedreño arroyo del Chopo. Piedras desprendidas, huecos sin tapar. Y las obras no habían empezado, al menos por nuestra torre vigía. Como estamos a comienzos de año queremos ser optimistas y pensar que se rehabilitará en el enésimo plazo fijado