Verbena octubre de 1952 

A pesar de las dificultades cotidianas, en una España en la cual estaba todavía vigente la cartilla de racionamiento, a los sampedreños de 1952 les supo a poco la feria. Tuvieron la suficiente energía y las suficientes ganas de divertirse para celebrar, una semana después de los festejos, una verbena, que además tenía el loable objetivo de conseguir fondos para una obra benéfica.

Así lo solicitaba Antonio Agüera al Ayuntamiento de Marbella para poder celebrarla el domingo 26 de octubre, según el programa de mano que aparece en la fotografía.

Antonio Agüera Samiñán era el presidente de la Junta de Festejos de ese año, integrada por Juan Jiménez Alarcón como secretario, y los vocales Antonio Contreras Sánchez, Antonio Peña Jiménez, José López Lozano y Juan Barrientos Martín. Esta Junta había sido propuesta al Ayuntamiento por los concejales de San Pedro Alcántara Joaquín Amores Blanco y Fernando Caracuel Bellido.

(Adaptado del libro San Pedro de Alcántara. Recuerdos de un pueblo y su patrón)

Calendario de octubre de 1850

Calendario 1850, portada detalle

Comienza el mes de octubre. Mes grande en San Pedro Alcántara, que celebra el día 19 la festividad de su patrón, el santo extremeño del mismo nombre, reformador de la orden franciscana a mediados del siglo XVI.

Traemos al blog una pequeña joya bibliográfica, un calendario publicado por el Obispado de Málaga en el año 1850. Ya que fue en esa década cuando el marqués del Duero comenzó a comprar las fincas con las que constituiría su colonia agrícola y llegaron los primeros pobladores.

19 de octubre de 1850

Durante este mes también celebra sus fiestas la colonia vecina de El Ángel, el 2 de octubre,  de la cual sólo queda como resto material su magnífico jardín. Aunque su actividad agrícola y anteriormente industrial permanece entre los hitos económicos de la historia de nuestra provincia.

Octubre del 1 al 9

Del 1 al 9 de octubre

Del 10 al 8 de octubre de 1850

Del 10 al 18 de octubre

Del 19 al 31 de octubre de 1850

Del 19 al 31 de octubre

La Gloriosa y los hermanos Concha

Batalla de Alcolea

Batalla del puente de Alcolea. 28 de septiembre de 1868. Óleo de José María Rodríguez de Losada. Real Academia de la Historia

El 19 de septiembre de 1868 se iniciaba en Cádiz un levantamiento que derrocaría a la reina Isabel II en un breve plazo de tiempo, gracias a la coalición de progresistas, unionistas y demócratas, que contaban entre sus filas con los militares más destacados del momento: los generales Prim y Serrano. Este movimiento revolucionario fue conocido como la Gloriosa.

En el bando contrario, los hermanos Gutiérrez de la Concha fueron fieles hasta el último momento a la reina Isabel. José fue efímero presidente del Gobierno entre el 19 de septiembre y el 7 de octubre. Manuel, nombrado capitán general de Castilla la Nueva, se convirtió en el hombre fuerte del momento.

Ambos, conscientes de que la causa monárquica estaba perdida después de la batalla del puente de Alcolea (Córdoba), y para evitar más derramamiento de sangre, facilitaron la toma del poder por los rebeldes. Narrado así, en un artículo publicado en el número 119 (septiembre de 2008) de la revista La aventura de la Historia:

«El nuevo presidente del Ejecutivo, general José Gutiérrez de la Concha, marqués de La Habana, tras acordar en una junta de generales una “transacción” con los revolucionarios y delegar sus poderes en su hermano Manuel, marqués del Duero, intentó en vano salir de Madrid hacia San Sebastián para presentar la dimisión a la reina. El general marqués del Duero reiteró las órdenes de su antecesor para dejar libre el camino al ejército rebelde y cedió pacíficamente el poder a la élite revolucionaria madrileña el 29 de septiembre; nombró capitán general de Madrid a Antonio Ros de Olano y resignó el poder en el general unionista Joaquín Jovellar y en el político progresista Pascual Madoz, que pasaron a ser respectivamente gobernador militar y civil de la provincia. De inmediato, la Junta revolucionaria de la capital se instaló bajo la presidencia de este último.»

Contrabando en Guadalmina
Estepona pintura 1855

«Excmo. Señor Príncipe de la Paz:
Las partidas que tengo destinadas a la persecución de contrabandistas, y malhechores aprehendieron últimamente en dos distintas noches, sobre la costa de Estepona, cinco fardos de géneros y dos cargas de tabaco, dos ladrones famosos, que infestaban las campiñas de Medina Sidonia con otros varios; crecido número de desertores de Marina, y Ejército; y ahora acaban de aprehender a tres contrabandistas; y teniendo positivas noticias, por un confidente que mantengo en la Serranía de Ronda, de intentar ejecutar un fuerte desembarco de fraude, a la inmediación de la Torre de la venta de Guadalmina, situada entre Estepona y Marbella, he providenciado pase inmediatamente allí un fuerte destacamento, con el importante objeto de evitar el considerable perjuicio que amenaza a la Real Hacienda.
Dios guarde a V. E. muchos años, Campo de Gibraltar, 13 de septiembre de 1797.
Firmado, el marqués de Roben.»

El texto (con la ortografía actualizada) nos ilustra sobre la abundancia del tráfico contrabandista procedente de Gibraltar. Se trata de un documento del Archivo Histórico Nacional, recogido por Francisco Javier Albertos Carrasco en el volumen 43 de su colección Temas sobre Estepona, titulado «Proud to be English. Proud to be British».

La imagen corresponde a la pintura Playa de Estepona con la vista del Peñón de Gibraltar, de Fritz Bamberger, 1855. Museo Thyssen.

Concurso para la escultura ecuestre del marqués del Duero
Marqués del Duero ecuestre, Melendreras

Manuel Fernández Valdivia, que escudriña en Internet la historia de San Pedro Alcántara, nos envía para su difusión el artículo: «La estatua ecuestre del marqués del Duero, en el Paseo de la Castellana de Madrid», publicado por José Luis Melendreras Gimeno en Academia. Boletín de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, n.º 75, 1992.

Aunque está disponible en la página del Instituto Cervantes, Manuel Fernández ha reeditado el artículo y ha incluido algunas fotografías del banco de imágenes del Ministerio de Educación, Política Social y Deportes.

Resumimos. El 30 de agosto de1875 la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y el Ayuntamiento de Madrid convocaron un concurso para levantar un monumento al marqués del Duero, fallecido en combate en junio del año anterior.

En las bases del concurso se especificaban algunas condiciones de la escultura. Que «el ademán revelara la decisión de un héroe y su semblante, la resignación de un mártir», que jinete y caballo fueran representados con naturalidad velazqueña, buscándose un término medio entre el rudo realismo y el idealismo griego, o que el uniforme del militar fuese el sencillo uniforme de campaña y no el de gala de capitán general.

El ganador del concurso fue el escultor catalán Andrés Aleu Teixidor, que contó con la colaboración de Pablo Gibert Roig, autor además de los bajorrelieves que adornan el pedestal: uno con la entrada en Oporto del marqués del Duero en 1847 y otro con la escena de su muerte en 1874.

El resultado final, para algunos historiadores del arte, es de un perfecto equilibrio. El caballo presenta una anatomía correcta y el jinete se muestra hábil, sin gesticulaciones, en el momento de dirigir a su tropa, con el brazo extendido.

Artículo de J.L. Melendreras sobre la escultura ecuestre del marqués del Duero