La niña de la fotografía es María del Carmen Carvajal y del Alcázar, biznieta del marqués del Duero. La vemos acompañada de su madre. Su padre, Manuel Bernardino Carvajal y Gutiérrez de la Concha, nieto del fundador de San Pedro Alcántara, había fallecido. Por lo cual era llamada en la prensa de la época «la marquesita del Duero», como heredera de dicho título, y de otros como el marquesado de Revilla y los condados de Cancelada y Lences, que había poseído la esposa del marqués del Duero, pero también de algunos más que le llegó por parte del yerno de éste, siendo el ducado de Abrantes el más importante.

Al lector interesado lo remitimos al artículo publicado en la revista número 6 de la Hermandad de San Pedro de Alcántara, publicada en octubre de 2014, donde a través de lazos familiares, el autor (José Luis Casado Bellagarza), defiende que el nombre de la colonia, San Pedro Alcántara, se debe al cariño y admiración que sentía Manuel Gutiérrez de la Concha por su madre, Petrona o Petra de Irigoyen, nombre que también llevaría su única hija: Petra de Alcántara Gutiérrez de la Concha. Ya que la devoción de la familia iba más por la Virgen del Carmen, como se demuestra con algunos documentos que se aportan en el citado artículo, que se puede descargar aquí:

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Manuel Gutiérrez de la Concha (1808-1874) utilizó el título de marqués de Revilla (consorte), y así firmaba en muchos documentos, tal como le correspondía por su matrimonio con Francisca de Paula Tovar, además condesa de Cancelada y de Lences. El marquesado de Revilla se remonta a 1693, cuando el rey Carlos II le concedió a Diego Gasca de la Vega y Dávila, regidor perpetuo de Valladolid, dicho marquesado. Desde 1848 De la Concha emplearía su título propio, marqués del Duero, otorgado por la reina Isabel II. Una de las calles de la primitiva colonia de San Pedro Alcántara, situada en el lateral sur del templo parroquial, lleva por ese motivo el nombre de Revilla.

Los títulos de Duero y Revilla permanecieron unidos en la misma persona hasta que María del Carmen Carvajal y Alcázar, IV marquesa del Duero, decidió concederle el marquesado de Revilla a su hija María de la Soledad, que tras las vicisitudes de la Segunda República y la Guerra Civil logró que se le rehabilitara por Orden de 14 de enero de 1950.

Tras la muerte de María de la Soledad Zuleta Reales y Carvajal el título recayó, en el año 2000, en su hijo Francisco de Borja Otero y Zuleta Reales, nacido en 1947 y casado con Amalia Caamaño y de Palacio, marquesa del Llano de San Javier.

El 14 de octubre de 2008, desde el balcón de la Villa de San Luis, pronunció el pregón de la feria de San Pedro Alcántara el actual marqués de Revilla (momento que recoge la fotografía), descendiente del primer marqués del Duero, fundador de la colonia agrícola que dio origen a nuestro pueblo.

 

Cartel Conferencia Padres MD

La Asociación San Pedro Alcántara 1860 ha organizado para el próximo martes 26 de junio a las 20,30 horas, en el Hotel NH de San Pedro Alcántara. una conferencia en recuerdo del marqués del Duero, homenaje que continuará el día 27 con una ofrenda ante el monumento del fundador de la colonia que llevará a cabo la Hermandad del Santo Patrón.

El día 26 la conferencia  nos acercará a la figura del marqués del Duero a través de sus padres: el marino Juan Gutiérrez de la Concha y Mazón, gobernador en Córdoba de Tucumán (Argentina) ciudad donde nació Manuel Gutiérrez de la Concha e Irigoyen en 1808, y de su madre: Petrona de Irigoyen de la Quintana. Conferencia que será pronunciada por el investigador Carlos Pesado Riccardi. Licenciado en Historia por la Universidad del Salvador de Buenos Aires reside desde hace varios años en España, donde curso el máster de especialización en Historia del Mundo Hispánico en el Consejo Superio de Investigaciones Científicas.

Publicó en 2007 el libro Gutiérrez de la Concha: una vida para el rey, una biografía del padre de Manuel Gutiérrez de la Concha. Y en la actualidad prepara su tesis doctoral sobre el citado personaje: el brigadier Juan Gutiérrez de la Concha y la Real Armada española en los tiempos de la revolución en el virreinato del Río de la Plata que daría la independencia a Argentina en 1810.

Carlos Pesado ha sido en Argentina premio Academia Nacional de la Historia en 1999 por su expediente académico y pertenece a diversas sociedades históricas de este país, entre ellas el Instituto Histórico Santiago de Liniers, que recibe el nombre de quien fue virrey del Río de la Plata y compañero de armas de Juan Gutiérrez de la Concha. También ha organizado diversos actos en los últimos años en Esles (Santander), lugar de nacimiento de Gutiérrez de la Concha, y en San Fernando (Cádiz), en cuyo Panteón de Marinos Ilustres reposan sus restos y los de Liniers.

Para más información puede verse en este mismo blog:

Datos sobre el libro GUTIÉRREZ DE LA CONCHA. UNA VIDA PARA EL REY

 Reseña biográfica sobre JUAN GUTIÉRREZ DE LA CONCHA

 

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Álvaro Reynoso Valdés (1829-1888) está considerado el padre de la agricultura científica cubana. Amplió estudios en Europa, se doctoró en Ciencias en París en 1856 y se relacionó con reputados investigadores de Alemania y de España. Especializado en química aplicada al estudio de las plantas y el suelo, propuso a su vuelta a Cuba un nuevo sistema para el tratamiento de la caña de azúcar, basado en el cultivo intensivo de la misma, con el empleo de fertilizantes y regadío, que pretendía reducir el área de la caña para diversificar la agricultura y eliminar gradualmente la esclavitud. Fracasó en su intento, pues sus métodos no se pusieron en práctica hasta después de la revolución comunista a mediados del siglo XX. Sin embargo en Java y Estados Unidos sí triunfó su teoría, que había defendido en un libro, Ensayo sobre el cultivo de la caña de azúcar (1862, 1865, 1865, 1868, 1878), que fue editado además de La Habana en Madrid, París, Río de Janeiro y Rotterdam. Esta «biblia cañera», en palabras de Manuel Moreno Fraginals (2001), es la obra cumbre sobre el tema azucarero en su época, «un destello luminoso que puso de relieve la ignorancia de los azucareros y la barbarie a que estaba sometida la agricultura como resultado de la base esclava».

Manuel Gutiérrez de la Concha, fundador de la colonia agrícola de San Pedro Alcántara, deseoso de introducir en lo que sería la base económica de la misma: el cultivo de la caña de azúcar, los métodos más modernos, entabló una fluida relación con Álvaro Reynoso, de la cual se conserva abundante correspondencia, en la cual el agrónomo cubano informa y aconseja al marqués del Duero sobre diversos temas agrarios e industriales -como fue el montaje de la fábrica azucarera, que se abriría en la colonia en 1871-.

Como muestra del aprecio a Manuel Gutiérrez de la Concha, Álvaro Reynoso le dedicó su obra titulada Apuntes acerca de varios cultivos cubanos (1867), según podemos ver en la fotografía que encabeza este artículo. Este libro, junto con otros del insigne científico cubano, puede consultarse en versión digital en la web de la Biblioteca Nacional de España.

Marques de Sardoal RV

Ángel Carvajal y Fernández de Córdoba se casó en 1866 con Petra Gutiérrez de la Concha, hija del marqués del Duero. Ángel había nacido en Granada el 23 de diciembre de 1841 y moriría en Madrid el 4 de enero de 1898. Recibió de su padre en su juventud el título de marqués de Sardoal y a la muerte de aquél (en 1890) el ducado de Abrantes.
A pesar de pertenecer a una de las familias de más abolengo de la aristocracia española rompe moldes. Después de estudiar la carrera de Derecho participará activamente en política en el liberalismo más radical. Un elemento que caracteriza su biografía junto con su desmedida afición al juego, que le acarreó graves problemas económicos, y que afectará al patrimonio de su esposa, especialmente desde que ésta heredó, primero a su madre, fallecida en 1871, y luego a su padre, el marqués del Duero, en 1874.
El marqués de Sardoal fue uno de los promotores de llamada Noche de San Daniel que en 1865 provocó la caída del Gobierno de Narváez.
En 1867 es elegido diputado por Cáceres, como miembro de la Unión Liberal, partido en el que su suegro ocupaba un lugar destacado entre sus dirigentes.
Durante el Sexenio Democrático militó en el Partido Radical. Y al final de ese periodo apoyó la figura de Amadeo de Saboya como nuevo rey de España, aunque no dudó en amenazarlo con una sublevación de la milicia si no destituía al Gobierno de Sagasta, mientras era alcalde de Madrid, cargo que desempeñó entre el 1 de febrero y el 23 de septiembre de 1872 y también en 1874. Asimismo fue presidente de la Diputación Provincial de Madrid en 1886.
Tras la restauración borbónica se incorporó de nuevo al Parlamento y se caracterizó por una tenaz oposición a los gobiernos de Cánovas del Castillo, no dudando en batirse en duelo en dos ocasiones con el hábil amañador electoral canovista, el antequerano Romero Robledo.
Posteriormente pasó al Partido Liberal y en el Gobierno de Posada Herrera fue titular de la cartera de Fomento entre octubre de 1883 y enero de 1884.
En 1886 era senador y cuando murió, en 1898, pertenecía al Congreso de Diputados.

Datos recogidos fundamentalmente de:

CANO GARCÍA, Juan Antonio (2009-2011), «Ángel Carvajal Fernández de Córdoba», en Diccionario biográfico español, Madrid, Real Academia de la Historia, tomo XI, pp. 843-844.